La comprensión de la ciencia Un abordaje personal

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           pensador1

              Es una utopía pensar que es posible precisar cuatro ideas básicas que permitan la comprensión de la ciencia. Pero la autora, en un acto de osadía intelectual, argumenta lo que considera relevante para comprender la ciencia. Es necesario precisar, que al utilizar el vocablo comprensión (Verstehen), que para algunos filósofos como Dilthey George von Wright, se relaciona con “las ciencias culturales, sociales o humanas”; en este caso, no es, con esa connotación, sino al significado amplio de la explicación-comprensión de la ciencia.

Para abordar la comprensión de la ciencia se exponen las siguientes cuatro ideas (1) La importancia de los términos en la ciencia y el significado de ciencia; (2) la indagación sobre las corrientes de la filosofía que sustentan la validez del “conocimiento científico”; (3) el establecimiento de la utilidad -de la ciencia- desde una perspectiva de progreso; (4) la utilización de la epistemología como herramienta para denudar la ciencia.

Como se puede apreciar las ideas están desde una visión utilitaria –utilitarismo – que se fundamenta en la doctrina filosófica de Jeremy Bentham, que afirma que sólo los actos útiles tienen un valor. Por lo tanto las ideas pretenden tener un valor al ser aplicadas en la práctica.

La importancia de los términos en la ciencia y el significado de ciencia

                Es necesario entender, que toda ciencia, debe estar edificada con corrección terminológica, nunca puede darse duda sobre el orden en que se introduce los términos (Mardones, 1991). El término, es un elemento del lenguaje de la ciencia, su introducción está condicionada por la necesidad de designar de manera exacta y univoca los datos de la ciencia, especialmente aquellos que carecen de significado en el lenguaje cotidiano.

Así mismo, Ludwing Wittgenstein -considerado el impulsor del neopositivismo – quien en su obra el Tractatus Lógico-philosophicus, resalta el valor del adecuado uso de los términos (aunque tiene sus detractores como  Bunge…) no se puede negar, que en ese juego del lenguaje, la importancia de utilizar los términos acordes con la disciplina científica que se está investigando o analizando. Tal como, lo explica el autor antes mencionado, es necesario conocer las normas del lenguaje, no solo para expresar de manera adecuada los resultados de una investigación, sino para que sean utilizados apropiadamente por otras ciencias especializadas.

En efecto para comprender la ciencia es necesario abordarla con conocimiento terminológico, en caso contrario la interpretación o entendimiento de la disciplina científica será deficiente. Como afirma Lorenzen (citado por Mardones, 1991) “con todo el sistema conceptual y lógico formal se puede construir el barco que nos permita recorrer el mar con cierta seguridad, pues ” Por eso, existen, diccionarios específicos para aclarar los términos; son los llamados diccionarios técnicos o especializados. Ejemplo de El diccionario filosófico, diccionario médico…

Basado en los planteamientos anteriores, la autora estima que uno de los primeros pasos que debe seguir cualquier estudioso para comprender la ciencia es familiarizarse con la terminología correspondiente. Por ello a continuación se presenta distintas definiciones de ciencia.

El diccionario filosófico (Rosental-IUDIN. 2004) define ciencia, como forma de la conciencia social; constituye un sistema, históricamente desarrollado de conocimientos ordenados cuya veracidad se comprueba y se puntualiza constantemente en el curso de la práctica social. Refleja el mundo en conceptos; mediante los recursos del pensamiento lógico.

            Para Mardones (1991) define ciencia según J Ladriére como la “reconstrucción conjetural de la realidad”.

              Desde la visión positivista “Las proposiciones de la ciencia tienen un significado intersubjetivo, se pueden interpretar como descriptores de estructura” (Ayer, 1984).

              La ciencia puede caracterizarse como conocimiento racional, sistemático, exacto, verificable y por consiguiente falible. (Bunge 1971).

              Leyendo las distintas definiciones de ciencia, -recordado que la palabra ciencia es un concepto y no un término- (Mardones 1991) se puede afirmar que responden al interés particular de un investigador o comunidad científica y al área de conocimiento que quiere explicar.

Cuando se piensa en las definiciones de ciencia, y en la terminología de las ciencias especializadas se avanza un paso más; por qué, es necesario saber cómo se valida y aceptada. Para ello, a continuación se plantea, la segunda idea sobre las corrientes filosóficas.

La indagación sobre las corrientes de la filosofía que sustentan la validez del “conocimiento científico”

                    La idea anterior indicó la importancia del conocimiento terminológico en la comprensión de la ciencia en sus diferentes especialidades. Llevando a una interrogante, ¿de qué manera se valida el conocimiento?, para que sea considerado ciencia. La respuesta lleva a la segunda idea, la indagación sobre la corriente de la filosofía que permiten sustentar la validez del conocimiento científico.

En la indagación se encuentran, no una corriente filosófica sino tres corrientes filosóficas. Las cuales plantean como se adquiere el conocimiento, aspecto fundamental para guiar la explicación y comprensión del mundo.

Las corrientes filosóficas son: el racionalismo , que afirma que es a través de la razón; empirismo, por la experiencia sensible; y el escepticismo que niega que se pueda conocer. Por lo tanto, es importante identificar a cual corriente filosófica responde un determinado conocimiento, ya que ello permite sustentar dicho conocimiento y establecer su validez.

Basado en lo anterior, en la modernidad se mencionan los paradigmas “como un estilo de ver, percibir, conocer y pensar, que es producido predominantemente por las comunidades científicas” (Mires 1996). En algunos casos, estas comunidades científicas, “cuestionan” cualquier otra manera de percibir, conocer… cuando creen que puede generar cambio (Revolución de las estructura científicas T. S Kuhn) en las bases que sustenta el paradigma que representan. Situación que la autora, de este escrito, considera como un factor negativo para el avance de la comprensión de la ciencia, porque impide investigaciones (en especial en las instituciones universitarias) con una visión distinta a la del “claustro universitario”; obligando a seguir exactamente las pautas establecidas, o no será aceptado y menos aprobada la investigación realizada.

Los paradigmas son: el positivismo, ejemplo “los positivistas vianeses se interesaron principalmente por las ciencias formales y naturales” (Ayer, 1984). El materialismo dialéctico “no es la conciencia de los hombres lo que determina su ser; por el contrario, su ser social, es lo que determina su conciencia” (Marx, 1966). El pragmatismo , el conocimiento se origina en la acción social. El estructuralismo, “no se refiere a la realidad empírica, sino a los modelos construidos de acuerdo con ésta” (Lévi-Strauss, 1987).

Al respecto, hay que tener presente que cada paradigma anteriormente mencionado responden a una corriente filosófica. Tiene además, una manera particular de abordar el “objeto de estudio”, la metodología y análisis, con una terminología que lo identifica. Por lo tanto, para comprender la ciencia es necesario: identificar a que paradigma responde determinada disciplina científica; discernir si hay coherencia entre los elementos que identifican al paradigma y los postulados presentados, esto permite aseverar la validez del conocimiento y poder afirmar que es científico.

La primera idea indicó lo fundamental del conocimiento terminológico, la segunda presento las corrientes filosóficas y paradigmas que valida el conocimiento y permiten considerarlo científico, lo cual lleva a una comprensión de la ciencia. Sin embargo es necesario establecer otro nivel de comprensión, respondiendo ¿el para qué?, ¿qué se quiere lograr? se pasa así la la tercera idea, el establecimiento de la utilidad de la ciencia desde una perspectiva de progreso.

El establecimiento de la utilidad de la ciencia desde una perspectiva de progreso

                   El para qué de la ciencia justifica la investigación, y además demuestra, que permite el progreso no solo científico (de procedimiento, del hacer) sino del ser humano en sociedad.

Es necesario aclarar, que no se hace distinción, si la utilidad corresponde a la ciencia natural o a las ciencias sociales , la autora considera (sin entrar a polemizar esta posición) que ambas son útiles y permiten el progreso del ser humano.

Lo anterior, plantea la interrogante ¿la ciencia es útil? Algunos filósofos alegan que sí. Bunge (1971) afirma: “La ciencia es útil: por el simple hecho de que busca la verdad y es eficaz”. Habermas (2010), va aún, más allá y dice “Los principios de la ciencia moderna… podían servir como instrumentos conceptuales para un universo de controles productivos que se ejercen automáticamente”. Así que Habermas al igual que otros, sustentan que la ciencia es un factor de cambio.

El relación a las ciencias sociales Wallerstein (1999) indicó que “el principal modo de institucionalizar las ciencias sociales fue mediante la diferenciación en la estructura universitaria tradicional de Europa en 1789”, el autor afirma además que “las ciencias sociales no fueron el producto de pensadores solitarios, sino la creación de un grupo de personas dentro de estructuras específicas para alcanzar fines específicos”.

Con respecto a las ciencias naturales los avances en medicina, en química, física, la nanotecnología, los sistemas de comunicación en red han cambiado el modo de hacer ciencia y el modo de utilizarla.

Se puede, lograr la comprensión de la ciencia, desde la utilidad, realizando estudios comparativos entre: determinando avances de la ciencia natural, en relación con las ciencias sociales. Con una visión histórica y de evolución de la ciencia, con sus aportes al desarrollo del ser humano.

Hasta este momento, se ha indicado tres ideas que el estudioso al profundizar, logra comprender la ciencia, debido a que conoce la terminología, logra identificar los elementos filosóficos (paradigmáticos) de la ciencia en su especialidad. Además logra establecer la utilidad de la ciencia con los aportes que viene generando al progreso del ser humano. No obstante aún falta ¿el cómo comprender la ciencia? y la mejor herramienta para ello es la epistemología.

La utilización de la epistemología como herramienta para denudar la ciencia

              Probablemente la idea, que más acerca al estudioso, a la comprensión de la ciencia es la epistemología , que al mismo tiempo necesita del conocimiento terminológico, del dominio de las corrientes filosóficas y de la utilidad de la ciencia.

La introducción del término epistemología se le atribuye al filósofo James Frederick -Fundamentos de la Metafísica 1854 – donde establece la división de la filosofía en ontología y epistemología.

Es importante no confundir la filosofía con la epistemología, aunque esta última emerge de la filosofía. Tampoco se debe pensar, que la epistemología y la filosofía de la ciencia son lo mismo, a pesar que, en la literatura del tema, algunos autores no discriminan con claridad la diferencia entre ambas. La filosofía de la ciencia, especula con base en logros y avances del conocimiento científico; mientras que la epistemología busca “pormenorizar sobre la génesis y la estructura de las ciencias” (Mardones, 1991).

Ugas Fermín (2007) afirma que un epistemólogo estudia qué hacen los científicos, cuáles son las herramientas, los métodos y la lógica de análisis que utiliza. La investigación epistemología tiene tres opciones (a) descriptivas, muestra qué es la ciencia; (b) explicativa, expresa por qué la ciencia es como es; y (c) normativa, considera cómo debe ser la ciencia. Todo esto permite la fundamentación del proceso de investigación, llevando a las disciplinas al rango de ciencia.

La ciencia no se conforma sólo de conceptos sino que se construye a partir de procedimientos y actitudes, esto amplia los elementos que se deben tomar en cuenta para comprender de qué se habla, cuándo se habla de ciencia. (Ugas Fermín, 2007).

En consecuencia la ciencia puede ser comprendida, pensada, reflexionada con el reflector de la epistemología.

El conocimiento de la ciencia es un gran abanico de perspectivas, métodos, propuestas, logros, fracasos, que ha evolucionado a través del tiempo, llevando al ser humano al momento actual. Lograr comprender la ciencia, necesita estudio, análisis, reflexión individual y grupal, que nunca tendrá fin.
Para cerrar se presenta nuevamente las cuatro ideas como la reflexión permanente en busca de una comprensión.

A manera de cierre

                Plantearse cómo comprender la ciencia, que es el “objeto” de discusión de la filosofía de la ciencia y de la epistemología, es para filósofos. Sin embargo, la autora presentó cuatro ideas, para pensar, reflexionar, y a la vez decidir si son básicas lograr dicha comprensión de la ciencia.

Las ideas fueron: la importancia de los términos en la ciencia y el significado de ciencia; las corrientes de la filosofía que sustentan la validez del “conocimiento científico”; la utilidad de la ciencia, desde una perspectiva de progreso; y la epistemología como herramienta para denudar la ciencia.

De manera, que las ideas alegaron, la importancia de dominar la terminología acorde con la rama del saber que se esté investigando o estudiando. Lo cual exige además que se conozca y comprenda las distintas corrientes filosóficas y paradigmáticas que permitan verificar la coherencia interna de la disciplina a estudiar. Es conveniente, precisar los aportes dados a lo largo del tiempo y a futuro, y para ello se debe estudia qué hacen los científicos, cuáles son las herramientas, los métodos y la lógica de análisis que utiliza.

                 Para cerrar se cita un pensamiento de Habermas: “No es el contenido informativo de las teorías sino la formación de un hábito reflexivo e ilustrado lo que produce en definitiva una cultura científica”; y la autora lo adapta afirmando:

      No es el contenido de la ciencia, sino la formación de un hábito reflexivo e ilustrado lo que produce en definitiva la comprensión de la ciencia.

                                                                                                                           Msc Delia Rodríguez

Glosario de Términos

    1. Utopía, término inventado por el escritor y humanista inglés Thomas More, a partir de los vocablos griegos οὐ (ou), que significa ‘no’, y τόπος (tópos), que traduce ‘lugar’, es decir: ‘lugar que no existe’. El término utopía también puede designar aquel proyecto o doctrina que se considera idóneo, pero inviable o de difícil puesta en práctica. Ej. “utopía comunista”, “utopía anarquista”.
    2. El utilitarismo, fue propuesto entre los siglos XVIII y XIX, en Inglaterra, por J. Bentham y su seguidor John Stuart Mill. Para el pensador inglés Bentham, utilidad es todo aquello que produce felicidad, placer o ventajas al mayor número de personas. Es una escuela filosófica que destaca la utilidad de las cosas por encima de cualquier otra característica o cualidad.
    3. Terminología, es un sistema de términos, en el que la relación de estos entre sí está regulada. Las palabras científicas técnicas son también predicados regulados quiere decir, que están explícitamente ordenados. (Mardones 1991).
    4. Neopositivismo, el conocimiento sobre la realidad se da tan sólo en el pensar cotidiano o concretamente científico. La filosofía es posible únicamente como análisis del lenguaje en el que se expresa los resultados de dichos tipos de pensar (filosofía analítica) Algunos neopositivismo: Ludwing Wittgenstein, Rudolf Carnap, Hans Reichenbach, Philipp Frank, Viktor Kraft, Otto Neurath, Hans Hahn, en parte A. J. Ayer y otros. (Rosental-IUDIN, 2004)
    5. Juego de lenguaje, Wittgenstein, considera el lenguaje como un juego lingüístico. Como todo juego, el lenguaje tiene sus reglas que se han de respetar y cumplir para que tenga sentido. El juego lingüístico designaría, pues, el contexto de sentido, el marco significativo de una palabra, que depende de su uso en el lenguaje. (Mardones 1991).
    6. Racionalismo, teoría gnoseológica según la cual la universalidad o necesidad –caracteres lógicos del saber verdadero- no pueden inferirse de la experiencia ni de las generalizaciones de la misma; sólo puede extraerse del propio entendimiento: de conceptos que le son innatos. (Rosental-IUDIN, 2004).
    7. Empirismo, teoría epistemológica que considera la experiencia sensorial como única fuente del saber; afirma que todo conocimiento se fundamenta en la experiencia y se adquiere a través de la experiencia. El empirismo responde a las especificidades de la época y filósofos. Existe el empirismo idealista, (Berkeley, Hume, Mach, Avenarius, Bogdánov, empirismo lógico actual). El empirismo materialista (Francis Bacon, Hobbes, Locker y los materialistas franceses del siglo XVIII) estima que la fuente de la experiencia sensorial radica en el mundo exterior, que existe objetivamente. (Rosental-IUDIN, 2004).
    8. Escepticismo, concepción filosófica que pone en duda la posibilidad del conocimiento de la realidad objetiva. El escepticismo consecuente se conjuga con el agnosticismo. Alcanza su mayor difusión en los períodos del desarrollo de la sociedad en que los viejos ideales sociales ya se tambalean y los nuevos no se han consolidado. (Rosental-IUDIN, 2004).
    9. El positivismo, plantea el monismo metodológico, el modelo de las ciencias exactas, la explicación causal, la predicción de los fenómenos. (Mardones, 1991).
    10. El materialismo dialéctico, se parte de la realidad, el cambio como un proceso, que obedece a la contradicción y debe ser continuamente ajustado, mediante tres momentos sucesivos: tesis-antítesis-síntesis. (Marx, 1966)
    11. El pragmatismo, parte del denominado “principio del pragmatismo” que determina el significado de verdad por su utilidad práctica (Pierce). En los trabajos de James, se presenta como método para resolver las discusiones filosóficas mediante la comparación de las “consecuencias prácticas” La verdad es lo que funcione mejor para nosotros. (Rosental-IUDIN, 2004)
    12. El estructuralismo, permite descubrir la coherencia interna de los fenómenos, aparentemente arbitrarios. Puede ser definido como un método para la construcción de modelos lógicos matemáticos que reflejen las leyes internas de una organización social. Al ser modificado uno de los elementos se produce modificaciones en los demás. (Lexis, 22, 1976).
    13. Ciencia natural, ciencias de la naturaleza: conjunto de disciplinas que estudian la naturaleza. Constituye la base teórica de las técnicas industriales y agrícolas, así como de la medicina; es el fundamento científico del materialismo filosófico y de la interpretación dialéctica de la naturaleza. El objeto de la ciencia natural radica en las distintas especies de material y en las formas de movimiento de las mismas, en su manera de actuar y manifestarse en sus nexos y leyes, en las formas básicas del ser. (Rosental-IUDIN, 2004).
    14. Ciencias sociales, tiene como objetivo lograr un conocimiento organizado de la realidad social. Se entiende por “realidad social” la suma total de objetos y sucesos dentro del mundo social cultural, tal como lo experimenta el pensamiento de sentido común de los hombres que viven su existencia cotidiana entre sus semejantes, con quienes los vinculan múltiples relaciones de interacción. (Alfred Schuzt en Mardones, 1991)
    15. Verdad, reflejo fiel, acertado, de la realidad en el pensamiento, reflejo comprobado, en última instancia, mediante criterios de la práctica. Lo característico de la verdad es el pertenecer precisamente a los pensamientos y no a las cosas mismas ni a los recursos de su expresión por medio del lenguaje. El Marxismo ha sido el primero en proporcionar una fundamentación consecuente materialista del concepto de verdad, ha señalado nuevos aspectos dialécticos de su estudio. (Verdad objetiva, verdad absoluta y verdad relativa, Verdad concreta. Criterios de verdad). (Rosental-IUDIN, 2004).
    16. Principios, punto de partida, idea rectora, regla fundamental de conducta. En sus comienzos, la filosofía de la Antigüedad griega tomaba en calidad de principio inicial el agua, el aire, el fuego y la tierra, etc. Se concebía el principio como expresión de la necesidad o de la ley de los fenómenos. En el sentido lógico, el principio es un concepto central, el fundamento de un sistema, concepto y fundamento que constituyen una generalización y la aplicación de algún principio a todos los fenómenos que se producen en la esfera de lo que ha sido atraído el principio dado. Por principio de acción, verbigracia, se sobreentiende la norma ética que caracteriza las relaciones de los individuos en la sociedad. (Rosental-IUDIN, 2004).
    17. Epistemología, teoría del conocimiento gnoseológico. El termino de epistemología” se emplea en la filosofía burguesa británica y norteamericana; es menos frecuente en la francesa y la alemana. La rama de la filosofía que se refiere a la ciencia propiamente dicha y al conocimiento científico.
    18. Ontología, en sus inicios se relacionaba con la metafísica. En la actualidad se considera el sistema de conceptos universales del ser cognoscible mediante la intuición suprasensorial y supraracional. (Rosental-IUDIN, 2004).

      Referencias

      Ayer, Alfred. (1984). Lenguaje, verdad y lógica. Ediciones Orbis. Barcelona, España.
      Bunge, Mario. (1971). La ciencia: su método y su filosofía. Editorial Siglo Veinte. Buenos Aires, Argentina.
      Habermas, Jürgen. (2010). Ciencia y técnica como ideología. Editorial Tecnos. Madrid, España

      Mardones, J M. (1991). Filosofía de las ciencias humanas y sociales. Material para una fundamentación científica. Editorial Anthopos. Barcelona, España.

      Marx, Carlos. (1966). Manuscritos Económicos-Filosóficos. Editorial Grijalbo. Barcelona, España

      Mires, Fernando. (1996). La revolución que nadie sonó, a la otra posmodernidad. Editorial Nueva Sociedad. Caracas, Venezuela.

      Lévi-Strauss, Caude. (1987) Antropología estructural. Editorial Paidós. Barcelona, España

      Lexis 22. (1976). Diccionario Enciclopédico Vox. Círculo de Lectores, S.A. Valencia, Barcelona.

      Rosental-IUDIN. (2004). Diccionario filosófico. Ediciones Universales. Bogotá, Colombia.

      Ugas Fermín, Gabriel. (2007). Epistemología de la Educación y la Pedagogía. Ediciones del Taller permanente de Estudios Epistemológicos. Táchira, Venezuela.

      Wallerstein, Immanuel. (1999) Impensar las ciencias sociales. Editorial Siglo Veintiuno. Buenos Aires, Argentina.

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